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| Foto: Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO |
Ayer, en Cali, fueron entregadas 27 casas a militares víctimas de las minas antipersona.
En compañía de sus familiares, los soldados recibieron las llaves de sus casas en el sector de Pízamos, en la comuna 21.
El amargo momento sufrido al pisar una mina antipersona no se le ha olvidado a Fernando Duque Grajales, pero ayer sonreía al entrar a la que será su casa de ahora en adelante.
Este soldado, de 38 años, padre de dos hijos, quien perdió una pierna en Mutatá (Antioquia) en 1996, dice que hoy puede pensar en el futuro de su familia.
Lo mismo sentían ayer otros 26 militares que recibieron vivienda de interés social en la urbanización Tercer Milenio, segunda etapa de Pízamos (oriente de Cali) gracias a una iniciativa del Ejército, la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali.
Diego Navarro Rodríguez tiene 28 años y es soldado profesional del Batallón de Infantería en Ayacucho de Manizales.
Después de siete años de servicio sufrió una fractura en su pierna derecha y fue alcanzado por esquirlas en sus ojos cuando patrullaba en el oriente de Caldas para destruir un campamento de la guerrilla.
Navarro envió un mensaje de solidaridad a sus compañeros, diciéndoles que siguieran en la lucha y que por nada se rindieran.
Las casas tienen un valor de 20 millones pero los militares pagarán 2'376.000 pesos. Cada uno de los beneficiados recibió 8'568.000 en subsidio nacional tramitado por la caja de compensación Comfandi, 3'000.000 de la Gobernación y 6'120.000 de la Alcaldía.
El gobernador Angelino Garzón dijo que no se puede olvidar a los militares que con su esfuerzo han contribuido a un país mejor.
"Este es un gesto solidario muy positivo", dijo el comandante del Ejército, general Mario Montoya.
El alcalde Apolinar Salcedo les pidió a los soldados que jamás se avergüencen de su discapacidad y luchen por superarse.
Las viviendas tienen un área de 60,4 metros cuadrados, de los cuales se entregan 24,68 construidos